Perfiles


Aleluya, arrancó el Mundial

Arrancó el Mundial. De una vez por todas empezó a rodar la pelota. Se acabaron las previas y las esperas. Basta de transmitir entrenamientos en directo. Alemania se vuelve el ombligo del mundo y nadie se pone celoso.
Arrancó un fenómeno digno de analizar. Una vez cada cuatro años, cambia la rutina del fútbol. Los clubes que despiertan pasiones, se hacen a un lado. Las canchas que cada domingo se llenan de bote a bote, están desiertas. La Televisión se inunda de propagandas súper ingeniosas, que atrapan tanto al televidente que la pausa comercial ya no convida al zapping.
Donde uno vá, escucha “Notti imagine...”, aquel hit italiano que cumple 16 años y que jamás será superado por ningún himno mundialista.
Arrancó el mundial, y hasta las mujeres suspenden sus tareas por el fútbol. Aunque haya que explicarles casi todo, no solamente la ley del off side sino también la del corner, la del lateral y la del saque de arco, está bueno que durante un mes cambien la novela por la pelota.
Para los mas chicos, una lección condensada, perfecta, divertida e inolvidable de geografía. Incorporan a su mundo a Togo, Costa de Marfil y Angola. Y la saben lunga esa de que Trinidad y Tobago, y Serbia y Montenegro no son 4, sino 2 países.
Los Jefes se vuelven buenos, y autorizan el raje masivo cuando juega la Selección. Los presos juegan sus mundiales paralelos, y las casas de artículos para el hogar venden TV 29 pulgadas como pan caliente. Los países que ésta vez lo ven de afuera, buscan aliados que les permitan liberar pasiones con banderas prestadas.
Todos los medios de comunicación buscan algún eslogan que los diferencie del vecino. Ahora son “El canal del Mundial” y “La Radio de la Selección”.
Y la verdad que no está mal. Porque de algún modo lo son. Porque cada uno, a su modo y dentro de lo posible, palpita y vibra con la Copa del Mundo. No está mal que todo cambie, que se revolucione, que nos mantenga vivos. Que brille el celeste y blanco, que se paralice el país. No está mal que te abraces en el Centro Cívico con el primero que pase.
Hinchá por Argentina aunque no hayan convocado a tu pollo. Hagámosle el aguante al país que nos aguanta todos los días.
Demasiado aburrido fue todo desde el 2002. Y falta una vida para el 2010. Por eso, vamos a disfrutarlo. Posterguemos todo hasta el 10 de Julio. Arrancó el mundial, señores. Que no termine más.

El Día del Artesano

Mañana es el día del Artesano. El día de esos tipos que entienden la vida de una manera distinta, bohemia, loca e improvisada.
El día de los artistas callejeros, de feria, de plaza. El día de los que hacen arte por deporte. De los músicos, de los pintores, de los poetas, de los dibujantes, de los orfebres. De esos que con los bolsillos flacos y las ilusiones bien gordas transitan la vida sin importarles la pilcha que llevan puesta. De los que se plantan delante de un semáforo a hacer malabares, cara a cara con el gesto duro de la gente, recogiendo más desprecios que monedas.
De esos que regalan su arte, porque les sobra. De los que no se enfrascan, porque son libres.
Y entre ellos, colados en algún picado, se meten los futbolistas.
Los que hacen del juego un arte, y de la pelota su pincel. Los que la pisan, la amasan, y tiran un caño.
Los que no la revolean, porque les sobran los motivos para quedársela consigo. Los que hacen que el hincha disfrute, logrando que el fútbol valga la pena.
Es el día de Los Pinilla, de Maldonado, de Zaya, de Tolosa, de Cisneros... A ustedes los saludamos, porque saben elaborar el arte (sano) de jugar a la pelota.
Feliz Día para todos aquellos que improvisan, que cuentan, que cantan, que pintan y que escriben. O que juegan a la pelota.
Éste es nuestro homenaje. Para los que nunca llegarán a ser Homero, Da Vinci o Beethovhen. Para los que no trascenderán, aunque no les importe.
La procesión va por dentro. Feliz día, Artesanos.

Día del Bombero Voluntario

No es una. Son infinitas historias de héroes y heroínas. Son tan apasionantes como desconocidas. Son muy parecidas a las películas de Hollywood. Pero estas son de verdad.
Cuando suena la alarma del fuego que todo lo puede, aparecen ellos. Rodeados de miserias, de necesidades y de urgencias. A vencer al enemigo sin nada a cambio. A luchar a brazo partido por los demás, para evitar que la hoguera demuestre que somos poco. Que las cosas valen menos de lo que pensamos. Que el materialismo dura lo que el fuego tarda en consumirlo.
Ayer fue el Día de los Bomberos. De los ídolos de ocasión. De los Voluntarios. De los que sólo se recuerdan cuando la urgencia golpea la puerta, o la tira a bajo. De los que no laburan para las cámaras. De los que no salen en los diarios. De los que nunca ganarán un Martín Fierro ni jugarán un Mundial.
Hoy es tu día, valiente soldado. Nunca apagarás tu fuego interior que te trajo a ser Bombero.
“Ponte el casco y camina ligero donde vibra el clarín del deber”.
No tendrás descanso. No habrá feriado ni domingo. No tendrás aliados ni club de fans. Pero tendrás el coraje en las venas, la pasión en la piel, y el valor en el alma para enfrentar la adversidad, el dolor y la muerte.
Y cuando apagues el infierno, cuando vuelvas del socorro y se callen las sirenas, no te quedará nada. No habrá premios ni medallas. Los efímeros aplausos los llevará el viento. Pero desde algún lugar, sólo en tus oídos sonará con sabor a recompensa... “si el rojo fuego lame tu frente no retrocedas Bombero, avanza siempre, sé siempre el primero, que Dios protege al valiente”